Estoy cabreada.
Jodidamente cabreada. Y en el borde de deprimirme y frustrarme. Si no queréis leer un tocho medio emo no lo leáis, por favor. Solo quiero desahogarme.
Para empezar y lo que tengo más reciente, la clase. Mi clase de primero de bachiller. Mi nueva clase.
Al principio no me inspiró confianza. Luego tal vez no me importaba tanto. Ahora mismo la
ODIO.
Veía a gente maja, pero al parecer no lo son. Dan asco. Hay otra gente que me sigue pareciendo maja, pero ya no sé que creer. Luego hay otros que desde el principio no me mataban, y ahora menos, aunque con un par ha sido lo contrario. El caso es que, aunque el año pasado no me llevara bien (o demasiado bien) con todo el mundo, me gustaba mucho
MÁS. Tal vez digo todo esto porque aún no me he adaptado, pero ahora mismo me cabrea y me deprime y no quiero compartir clase con ellos. Que sí, que así es la vida, que otros lo tienen peor, que al menos me ha tocado con algunos de mis amigos, pero ya he dicho que quiero desahogarme.
Luego, el instituto en si. La materia, las asignaturas. Supongo que ya habéis intuido que problema tengo con los números por la entrada anterior, ¿verdad? Me estreso, no me salen bien las cosas, me equivoco millones de veces en cosas tontísimas y no sé hacer la mínima operación. Soy un completo desastre.
Y no solo matemáticas. En historia no me entero de nada, y eso que ya lo dimos el año pasado. Copio pero no asimilo. Me distraigo, o me cabreo y no presto atención (eso en parte es mi culpa, vale, lo admito, pero me estresa igual). Y en castellano, para mañana tenemos que hacer un comentario de texto y no sé ni por donde empezar. Con literatura universal igual, y eso que la asignatura me gusta. Catalán ahora mismo como ya entregamos lo que había que entregar lo tengo en un punto indeterminado, porque la última clase no me desagradó. En ciencias del mundo contemporáneo... bueno, hemos hecho poquísimo y es algo bastante fácil, así que nada. Filosofía, igual que catalán, la última clase no me desagradó y ahora mismo estoy conforme. Educación física, caca, caca y más caca. Odio la educación física. Hoy hemos hecho y la verdad es que no ha estado mal, pero porque hemos hecho grupos y mi grupo me ha gustado (las dos Marinas, Ainoa, Sandra, Josué y Marc Erra... a los dos chicos los he 'conocido' hoy y me han caído bien), pero sigo sin querer relacionarme con los demás
demasiado y menos haciendo deporte, en lo que soy un zero en la
doble izquierda. Y por último, inglés. OH, inglés. Mi salvación. Mi asignatura favorita. Lo que de verdad me gusta. Pero
no, no es tan bonito como me pensaba. Sí, me encanta, la profesora es la mejor que he tenido hasta ahora (no solo de inglés, de todo en general), se me da bien, por algo quiero estudiar magisterio y ser profesora de primaria de inglés, pero... creía que me podría lucir en esa asignatura. Lo esperaba y lo confiaba, pero... ¿he mencionado alguna vez que la clase está llena de
prodigios? Tal vez he exagerado, pero son inteligentes, buenos estudiantes, se les da bien
todo. Tal vez sí sigo siendo de las mejores en inglés, pero no la mejor. Y eso, aunque suene egocéntrico, me deprime un poco, puesto que es en lo único en lo que puedo destacar. Me siento
inferior entre un montón de personas que ni siquiera conozco e incluso algunas ya me caen mal. Ahora incluso me da miedo hacer los deberes por si la cago y quedo en ridículo.
Vale. Creo que en general ya está. Estoy estresada. Joder, joder, joder. Y dentro de dos días es mi cumpleaños (pero eso en parte me alegra, claro). Y mañana hará dos meses de algo que yo me sé.
Joder, tengo que aplicarme, y calmarme, y estudiar, y hacer deberes, y respirar, y...
*Grito*.